Día 5: El espejo

Día 5: el espejo

(mil perdones que me acabo de dar cuenta de que no subí el 5º día, lo subo ahora!! jaja menos mal que no me lee mucha gente…)

El tema de hoy me llegó al alma y escribí un par de cartas en su día… lo pienso reescuchar y escribir alguna más, todos nos cargamos de piedras y emociones inútiles a nuestra espalda… No solo para padres, para sanar especialmente relaciones familiares. Ojalá os conmueva como a mí 💛🙏🏻😘

Quizá parezca mucho a priori el destinarnos dos horas, entre oír un audiolibro y escribir las cartas (si no se termina hoy se termina otro día, que daremos días de menos tiempo de escucha)…
Pero una reflexión más: somos conscientes de la de tiempo y vida que perdemos (mejor digamos perdíamos😉) pensando en todo lo que podría pasar o lo que ya ha pasado? en re-sentir en re-vivir? Para nuestro cerebro estar pensando o recordando algo es como estar viviéndolo, por ello lo pasamos tan mal cuando no sabemos cerrar algún asunto.

También podemos tener muchos frenos y resistencias para hacer ciertos trabajos personales, a veces es porque hemos perdido la fe en sanar, otras es porque no nos atrevemos a indagar en lo que duele… Existe una creencia, erróneamente extendida, que nos lleva a creer que es mejor evitar los temas que duelen es lo mejor, siempre. Y en ciertos sentidos o momentos es válido. Pero en otros, debemos escuchar y atender a esa parte de nosotros, pues si no nunca se sanará, … negar las emociones y dolores afectivos los perpetua, los convierte en algo mayor. A veces se pasan o materializan en el plano físico, por no haberlos sabido gestionar en el lado emocional.

Así que, con toda esta reflexión previa, animo a que oír el libro y a escribir, al menos una carta.

Libera y ama tus emociones, sin censura, acepta y deja ir, perdona, sé compasivo/a y empatiza, todos hicimos lo mejor que supimos en ese nivel de consciencia que teníamos, todos hacemos lo mejor que sabemos según nuestra estructura mental y emocional … Nadie hace nada por perjudicar, o incluso si lo hace, imaginemos el dolor que debe tener dentro para dosificarse tal malamente su energía, y para emplear el tiempo tan escaso de su vida en desear mal a alguien… creéis que eso hace feliz a alguien? De verdad? Reflexionemos, respiremos, sintamos… si quitamos demonios externos de nuestra mente somos mucho más felices, cambiemos juicio y victimismo por compasión y amor.

Deja un comentario