Hoy voy a compartir algo muy íntimo. Lo escribí por alguien que en un grupo de canto y de crecimiento personal, nos preguntó qué podría hacer para ayudar a salir a su hijo de una depresión. Quedamos en compartir recursos e ideas, pero al día siguiente no pude ir, así que aquí dejo muchas ideas, todo lo que se me ha ocurrido y que recuerdo haber utilizado para remontar el vuelo 🙂
- Terapia psicológica (pagando) de diferentes tipos y con distintas personas hasta encontrar aquellas con las que tenía algo de conexión. También terapias alternativas (acupuntura, bioenergetica, hipnosis…). He probado de todo lo que me ha apetecido! Durante épocas también he tomado medicamentos para la ansiedad y para la depresión y para a evitar los pensamientos tristes recurrentes. Si hay que tomar, se toma, aunque creo que en estos casos los medicamentos no curan, solo palian y ayudan a detectar la diferencia entre estar en un ánimo o modo de pensar, y estar en el otro. Aunque al final, la curación está en una misma.
- Lectura de libros de autoayuda y espiritualidad, libros y más libros para ir conociendo que otra realidad es posible… Los libros sirven para ir abriendo las fronteras mentales. En mi caso me costaba y me cuesta mucho realizar los ejercicios propuestos, lo que sí tengo es muchos libros con páginas marcadas. Y ahora, pasados los años, quizá un día quiera volver a dichas páginas para ver si al fin he podido interiorizar y adquirir el conocimiento interior que me gustó leer ahí. Un consejo: sé paciente, una cosa es leer algo con la mente y otra integrarlo en tu persona, en tu forma de ser. Creo que nunca he tenido un cambio súbito, pero sí que ya me he concienciado en que a los 6 meses veo resultados, y la verdad es que tal cual lo creo, en mi caso es así. Tener calma y confiar en que los cambios irán llegando, para mí ha sido la solución frente a la frustración en aquellas ocasiones en que los libros parecen hablar de imposibles.
- Ejercicios diarios de meditación y relajación, con audios de Youtube, Spotify, etc. como guía (los puedes oír online o descargarlos de internet). Durante un periodo que estuve de baja, a veces pasaba toda la mañana o toda la tarde dedicada a ello. Nunca me parece llegar a un nivel excesivo de relajación y conexión con mi interior. Al menos era mejor que llorar o torturarme mentalmente. Pues cuando estás depre, eres tu peor enemiga…
- Darme cuenta con todo lo anterior, las lecturas, las meditaciones, las comprensiones que iba teniendo… de que vivía para unas metas erróneas y con unas prioridades que me hacían infeliz en lo más profundo de mí (vivía para trabajar, y con dependencia total de la opinión de los demás). Eso de que el trabajo te realiza para mí es un mito. Por mayor éxito que alcanzara, y lo tuve, eso me explotaba en la cara con estrés y ansiedad, y con una egolatría y competitividad que no van conmigo para nada. En mi caso, el objetivo final de la vida para nada debe ser tener éxito u obtener alabanzas … (Salvo que lo único que te importe sean tu ego / inseguridad y el aplauso ajeno, muchas veces inexistente o insuficiente en cualquier caso). Puedo haber tenido épocas en que mi trabajo me ha realizado, pero lo que me hace feliz y me llega al alma no es eso, sino por ej. escribir esto para, ojalá, poder inspirar a otras personas y ayudar a que salgan de ese maldito hoyo en que nos metemos a veces.
- Realizar afirmaciones de tipo pensamiento positivo para contrarrestar todos los pensamientos de llenos miedo y negatividad que te abordan cuando se está en un estado un tanto depresivo, fóbico o ansioso. Nuestros pensamientos y palabras crean nuestra vida y nuestro destino, cuanto peor pensamos y hablamos de nuestra vida, de nosotros mismos y de los demás, peor nos va a ir todo. Atraemos aquello que queremos a nuestra vida, y lo que no deseamos también, de tanto que pensamos en ello.
- A veces puede parecer que no es posible dominar la mente y los pensamientos que reinan en ella. Pero los únicos creadores y poseedores de nuestra mente e ideas somos nosotros. Si nos vienen ya solo pensamientos negativos, eso es que llevamos mucho tiempo con dichos pensamientos en nosotros, si no en la superficie, en nuestro subconsciente… Por ello, la meditación es fundamental, en cuanto a mecanismo para tomar conciencia del estado anímico. Es la manera de detectar aquello en que se piensa de manera recurrente y que no hace bien. Cuando vienen pensamientos indeseables, lo mejor es aceptarlos pero dejarlos ir, no sumergirse en ellos pero tampoco enfadarse con ellos ni con nosotros mismos por tenerlos. Es un hábito que hemos cosechado durante años quizá, y que por tanto nos costará un tiempecito y bastante constancia el poder quitarlo.
- Debemos darnos cuenta de que vivimos marcados por unos estándares y unos patrones de vida del sistema que nos dicen cómo debemos ser, actuar, pensar. Piensa que si estás mal, quizá es que estás siguiendo un camino que no es el tuyo, o que no has decidido tú. La sociedad y el trabajo son alienantes, las noticias inhumanas, la actualidad un asco. Esto sumado a la losa de las obligaciones diarias, a veces puede ser demasiado. Yo ahora trabajo, y a la vez me siento feliz por hacerlo y tener recursos y libre por poder decidir de qué y para quién. Las noticias son deprimentes y tienen la capacidad de generar miedo en la sociedad e insensibilizar y destruir la poca empatía que hay en el mundo. Si no te gusta este mundo, no te sientas rar@, bienvenid@ al club!!! lo difícil es que guste todo tal como es. Otra cosa es que para vivir felices, debamos ver y disfrutar lo bueno, no hay que confundir, esto no es un alegato a ser infeliz porque el mundo es un caos. Sino más bien lo contrario, reconocer que sí que habrá cosas que no nos gusten y que nos han podido provocar malestar y vacío, pero que estamos aquí para disfrutar lo poco o mucho bueno que queda en el mundo, sobre todo el amor, la amistad, cosas simples como estar con tu mascota o mirar una puesta de sol, la naturaleza, la risa, darte un baño o dar un abrazo… disfruta las cosas pequeñas, porque son las que llenan tu día a día.
- Otras forma en que abordé la situación fue mediante la alimentación, y sobre todo la toma de complementos de aquello que suele afectar al ánimo. He probado hipérico, triptofano, vitamina B (buena para el sistema nervioso), vitamina D (evita los resfriados y las caídas del ánimo ante la falta de sol). Y sobre todo, he leído aprendido sobre cómo «alcalinizar» el PH de la sangre, algo muy positivo para todos los ámbitos de nuestra salud. Si te cuesta comer sano, hay complementos para ayudar a tener menos ácido el organismo. En un organismo ácido es donde más enfermedades y donde más depresiones se pueden generar. Yo tenía un PH de 5 en análisis y ahora de 6,5. Vaya cambio! ah, y ya apenas me enfermo… ains… es todo tan mental…
- Algo que ya en una última etapa me ha encantado y dado un gran impulso: la musicoterapia y la conexión con mi paz o con mi yo interior, con mi ser, con mi alma, con la espiritualidad. Hay multitud de audios para dormir y para crecer y madurar, por ej. en Youtube, cada uno con sus propiedades terapéuticas: alcanzar el sueño profundo y reparador, activar la glándula pineal, romper bloqueos autolimitantes y deshacer la negatividad y miedos del subconsciente… El sonido tiene la capacidad de hacernos sentir mejor y transportarnos a otro estado anímico.
- Y sobretodo, nunca nunca te rindas, recuerda que todo pasa. No le des más poder a un pensamiento obsesivo que a tu propia alma, que está deseando ser oída y liberarse de tanto dolor. En cuanto te empieces a escuchar y a reconectar con tu interior, el proceso sanador ya no tiene vuelta atrás 🙂
- Y por último pero no menos importante, es necesario tener una red de apoyo, aunque sea pequeña, que te dé mucho mucho amor incondicional, justo en esos momentos en que parece que menos lo mereces o te lo ganas. Ya sean amigos o familiares, que se queden a tu lado solo quienes sepan que lo que estás es enferma, no que eres borde, rara, ni una amargada. Padeces una dolencia, como quien tiene una bronquitis crónica, o un lumbago. Y no se debe culpar a los enfermos de su malestar, sino apoyarles en todo caso. No esperes que una persona con ansiedad o depresión sea el alma de la fiesta o quién más juegue con tus hijos, su alma está triste y oscura en ese momento, no puede ni sostenerse en pie y las reuniones sociales son un mundo, a veces continuamente deseando huir por sentirse un estorbo … Así que si eres un familiar o conocido, por favor, lleva cuidado con cómo tratas a las personas con estos trastornos que hay a tu alrededor, ni te imaginas lo que es vivir en su infierno interior. Por favor, deja de dar consejos no solicitados, o de regañar porque no sale a la calle o se comporta tan alegremente y con la actitud que tú desearías. Si no lo hace es porque no sabe o no puede. Las personas no hacemos las cosas por joder, sino por nuestro propio bien, o por salvaguardar nuestra propia zona de confort ((aunque sea una cárcel oscura que nos lastra con mil limitaciones mentales y creencias negativas sobre nosotros o sobre los demás)). La respuesta en estos casos, como en tantos, es el AMOR. All we need is LOVE <3<3<3
