Organización desde abajo: ¿cuestión de naturaleza humana?

¿Por qué somos como somos las personas? ¿Por qué desconfiamos siempre o casi siempre unas de otras aunque seamos tan semejantes y hasta cuando tenemos metas tan comunes? Ese tema me entristece tan profundamente… creo que es lo que impide que podamos cambiar este sistema, impide que nos coordinemos entre tod@s, pero sigamos paso a paso…

A lo largo de mi vida, cada vez que he tenido un “grupo” de amig@s o colegas numeroso por algún motivo, por su propio volumen y naturaleza (según dicen) “humana”, se ha acabado rompiendo. En ocasiones he sido yo la primera en irme al sentir la desunión 😦 Al igual que a veces me encanta hacer de nexo o unión, pacificar, dar cariño a todo el mundo… cuando se pierde la equidad, y veo que algunas personas quedan como más expuestas que otras a las críticas (muchas veces yo misma), me voy desenganchando…

Toda esa gente en general ha sido muy querida para mí, ha entrado en mi corazón por unos motivos u otros, cosa que no es nada difícil siendo como soy, ¿vale? Me explico, prefiero ser un poquillo “tonta” de buena que soy al principio con tod@s… ¿vale? Sí, para quien me haya conocido, un aviso: lo hago conscientemente. Es que disfruto encontrando el lado más positivo y humano de cada persona, intentando sacar su mejor “yo” cuando está conmigo… me hace sentirme bien conmigo misma y en paz con el mundo entero, con nuestra especie y, si me apuras, con el universo… Y ¿para ello qué hago? Pues sin más, darle y regalarle mi tiempo y mi cariño a cambio de nada a cada persona. Una sonrisa es gratis!!! Y hace muy feliz, empezando por un@ misma, por quien la envía, pues suele volver de vuelta y llenar el alma, si la sentimos…

¿Qué ocurre entonces? Pues la verdad, no lo entiendo muy bien. Quizá la desconfianza, el desconocimiento de unas personas respecto a otras, la falta de empatía, según la mayoría de gente: la propia “naturaleza humana” que reina en este mundo… ¿Pero entonces yo soy in-humana? Alaaa jajajjaaj!! El caso es que en cuanto hay un grupo grande comienzan los problemas. Cada uno viene de su casa, de su padre y de su madre, ¿no? Cada uno tiene su propio “ego”, su “dualidad”, su “opinión” y su “juicio” sobre qué es “bueno” o qué es “malo” respecto a todo… Entonces, como es lógico, dentro del grupo enorme van surgiendo afinidades más potentes entre ciertas personas. Más que con otras claro… Primer ¿problema o error? No sé ni cómo llamarlo, si es que es lo natural, parece, y no tendría que ser ni bueno ni malo. Quizá esté muy equivocada…
Al haber mayores simpatías entre unas personas y otras. Poco a poco se van formando pequeños “subgrupos” dentro del “grupo”. Al final, da igual que el motivo para estar unid@s tod@s sea importantísimo, siempre se va creando una especie de “recelo” o como una especie de “halo“ de negatividad, de un@s en torno a otr@s. Al final, un comentario desafortunado, que quizá es súper lógico y sensato, a la vez que real… si se produce en el momento más inoportuno… ya supone un detonante inmenso, una causa que crea una condición, que hace que estalle todo y se acabe el “bien común” o “superior” que nos había unido inicialmente.

¿A qué me refiero? Pues a que va surgiendo la escisión, la duda, el miedo a que la cosa no funcione, y se suele desconfiar de personas concretas o culpar a algún chivo expiatorio al que bloquear para que supuestamente “todo vaya mejor”… Pero diría que es al revés.

¿A alguien alguna vez le ha gustado o sentado bien sentirse excluid@? ¿NO sentirse aceptado o querido por los demás?… entiendo y asumo que no. Lo adulto es que eso deje de doler a cierta edad, resolviéndose por diferentes caminos. Principalmente, por puro instinto animal (recordemos que lo somos), es decir, por una actitud de “lucha” o “huida”. ¿Qué pasa si luchamos? Pues que nos “peleamos” con los demás, nos enfrentamos, polemizamos, pasamos un mal rato, a veces hasta se nos genera una indigestión por enfrentarnos a nuestro yo más interno y humano, a veces una úlcera… (interpretaciones siempre, ya sabéis)
¿Qué pasa si huimos? Pues para mí muchas veces ha sido la opción más fácil. Cuando el ambiente se enrarece tanto que la organización o colaboración se va resintiendo, cuando empiezo a percibir que los comentarios de unos se malinterpretan por otros y viceversa… pues a veces opto por abandonar el barco. Vale, … no es lo más sensato tampoco, pero al menos evito las polémicas o pérdidas de ilusión innecesarias. Es que me entristece ver cómo nos ponemos todos a veces en actitud “defensiva”, ante los supuestos “ataques” de los demás… y yo misma a veces percibo y he percibido ataques donde no los hay… y quien diga que no lo ha hecho nunca y que tiene la objetividad total… miente…
A veces lo más sensato es retirarse a tiempo y al tiempo poder retomar la decisión… Otras veces una retirada se convierte en una decisión definitiva si el daño recibido ha sido muy alto. Pues como dije, me “hago” la tonta… no es que lo sea. Un pequeño matiz ☺ así que cuando ya duele mucho la falta de empatía ajena… a veces estallo y paso página, sin más. Antes creía que era irracional. Ahora sé que es autoprotección… y que cuando se quiere tanto a todo el mundo de manera casi automática, cuando se da la oportunidad a todo el mundo por igual de que entre en tu corazón… creo que es imprescindible aprender a poner unos limites claros, como el respeto mutuo. Hasta a mis peores “enemistades” temporales se lo he tenido. El respeto hacia alguien nunca hay que perderlo… creo yo.

Bueno… tanta reflexión, tanta divagación, viene porque estoy un poco conmovida de toda la vida con el mundo, con lo “mal” que creo que nos lo montamos a nivel especie animal, a nivel sistema… en la especia humana. Sí, esa que a la vez “se cree” superior a todas las demás (y sí, me excluyo porque detesto tener sentimientos de superioridad respecto a nadie, por eso doy cariño a todo el mundo si veo que lo pide).
Si hasta los patos pueden montar una sistema organizativo casi perfecto en los polos… para que no se les solidifique todo el agua y sobrevivir…

Si las hormigas pueden coordinarse y trabajar unidas. Si las abejas lo hacen igual… ¿por qué los human@s estamos tan loc@s? ¿tan perturbados? ¿tan desviados de nuestras emociones internas más puras? A ver, sé que estoy muy filosófica, pero creo que este tema o problema bien merece reflexionar, y mucho… largo y tendido… creo que es gran parte el causante de que el mundo vaya como va, sin compasión hacia iguales, sin empatía en muchos casos… con numerosas muertes diarias “ignoradas”… si de verdad sintiéramos dolor por todo el mundo, ¿acaso no lloraríamos por pura solidaridad? Vale, sé que es más fácil empatizar solo con quien se tiene cerca, pero así nos va…

Si llevo todo esto al terreno político… ¿cómo creo que nos afecta? Pues como siempre… y lamento tener un posicionamiento ideológico tan claro… me parece que la desunión nos hace débiles… y ahora hablo claramente de los partidos más idealistas, más teóricamente “sociales” o “humanos”, que sobre el papel parecen – a mi juicio – que desean cosas buenas e igualdad entre todos… sin tanta diferencia entre clases o grupos por poder adquisitivo…
En una versión de sistema económico más avanzado –creo yo- que me gustaría compartir, creo que si debe haber diferencias pues que las haya… siempre que tod@s tengamos un derecho mínimo a sobrevivir y abandonemos nuestro “pasotismo” o crisis existencial. Pero al menos que estas diferencias sean llevadas con la máxima naturalidad, transparencia y justicia posible, sin corrupciones ni abusos… No sé, por ej. a más trabajo o bien común generado por ej. mejor situación o nivel de vida? No lo sé, desconozco el sistema perfecto. Pero no creo que sea ni el consumismo exagerado para tod@s (destrozamos el planeta a pasos agigantados), ni el comunismo, o miseria compartida, mientras un régimen antinatura se lucra de ello (manteniendo una doble moral muy dolorosa para much@s).

¿Por qué me he desviado de mis grupos sociales a los grupos humanos de todo tipo? ¿cómo un propio partido político o hasta una asociación vecinal o red social de internet creada para el bien común? Porque percibo que al final tanta división, tanto juicio, tanta escisión, hace que perdamos el objetivo inicial, el rumbo. Mírese por ej. a Podemos: ese partido tan necesario para romper en España el sistema bipartidista (que empezaba a ser monopartido casi…) Ahora mismo lo que está «roto» es el propio partido, por las divisiones internas, humanas… Por las puras simpatías o antipatías y recelos que surgen en cada grupo de los que un día fueron buen@s amig@s. ¿De verdad estamos condenamos globalmente a repetir este ciclo? ¿Vida tras vida? ¿Ocasión tras ocasión? ¿Nos tendremos que extinguir para unirnos? ¿Tendrá que venir ya el meteorito para que nos podamos poner de acuerdo de una p… vez???? ¿para apartar los propios egos y los ajenos y remar tod@s junt@s? Pues eso… lanaturaleza humana, nuestra supuesta “forma de ser innata”, es también nuestra condena a mi juicio. Y sí, yo también juzgo, soy humana jejjeje pero si suelto todas estas parrafadas es porque estoy convencida de que nuestra falta de entendimiento a nivel especie nos hace polvo… ☹

Ala! Ya está dicho… Sed felices criaturicas… yo lo intentaré, seguiré caminando!! ☺ y con más ilusión que nunca. Pues espero que como ocurre a nivel individual, que a veces maduramos para superar problemas y errores que repetíamos y repetíamos en el pasado, lo logremos hacer algún día a nivel grupal y social también. Por nosotr@s, por tod@s, por dejar un mundo mejor a nuestr@s hij@s…

Unas enseñanzas Taoístas que me he encontrado hoy, y que me parece que pegan con todo esto:

(aproximadamente por el minuto 20 empieza a hablar de la sociedad y las diferencias entre personas al relacionarse)